LA FABULA DE LA TRANSICION DE
LA TIERA AL AIRE
De acuerdo
con la teoría de la evolución, la vida se originó
y evolucionó en el mar y luego fue llevada a la
tierra por los anfibios. Este escenario evolucionista
también sugiere que los anfibios evolucionaron haciéndose
reptiles, criaturas terrestres. Este escenario,
nuevamente, es poco plausible, debido a las enormes
diferencias estructurales entre las dos clases de
animales. Por ejemplo, el huevo anfibio está diseñado
para desarrollarse en el agua, mientras que el huevo
de reptil lo está para desarrollarse en la tierra.
La evolución "paso a paso" de un anfibio está fuera
de discusión porque sin un huevo perfecto y totalmente
diseñado no le es posible sobrevivir a una especie.
Además, como de costumbre, no hay ninguna evidencia
de formas transitorias que se suponían vinculaban
a los anfibios con los reptiles. El paleontólogo
evolucionista y autoridad en paleontología de vertebrados,
Robert L. Carroll, tiene que aceptar que
"los primeros reptiles eran distintos de los anfibios
y aún no se pudo encontrar a sus ancestros"(36).
A pesar de
los escenarios reprobados, sin esperanza alguna,
los evolucionistas no terminaron aún con sus inconvenientes.
·Todavía les queda el problema de hacer que esas
criaturas vuelen! Dado que creen que los pájaros
deben haber evolucionado de alguna manera, afirmaron
que la transformación se produjo a partir de los
reptiles. Sin embargo, ninguno de los distintos
mecanismos de los pájaros, los cuales tienen una
estructura completamente distinta a la de los animales
terrestres, se pueden explicar por medio de la evolución
gradual. Antes que nada, las alas, que son el rasgo
excepcional en los pájaros, representan una gran
dificultad para los evolucionistas. Uno de los evolucionistas
turcos, Engin Korur, confiesa la imposibilidad de
la evolución de las alas: "El rasgo común de los
ojos y de las alas es que (sólo) pueden funcionar
si están completamente desarrollados. En otras palabras,
un ojo semidesarrollado no
puede ver, un pájaro con una ala semiformada no
puede volar. El hecho de
cómo pasaron a existir estos órganos ha permanecido
como uno de los misterios de la naturaleza, misterio
que tiene que ser esclarecido"(37).
Permanece totalmente sin respuesta
cómo pasó a existir la estructura perfecta de las
alas a través de consecutivas mutaciones fortuitas.
No hay ninguna manera de explicar de qué forma los
brazos frontales de los reptiles pudieron convertirse
en alas con un funcionamiento perfecto como resultado
de una distorsión en los genes (mutación).
Además, no es suficiente tener alas
para que un organismo terrestre vuele, ya que hacen
falta muchos otros mecanismos estructurales que
usan los pájaros con ese fin. Por ejemplo, los huesos
de los pájaros son mucho más livianos que el de
los animales terrestres. Sus pulmones funcionan
de manera muy distinta. Los sistemas de los músculos
y del esqueleto son distintos y el sistema de circulación
sanguíneo es muy especializado. Estos rasgos son
prerequisitos que se necesitan para volar, al menos
tanto como las alas. Todos estos mecanismos tenían
que estar presentes juntos y simultáneamente. No
pudieron formarse gradualmente por "acumulación".
Es por esto que la teoría que afirma que los organismos
terrestres evolucionaron para convertirse en organismos
aéreos resulta completamente falsa.
Todo lo dicho nos plantea otra pregunta:
suponiendo que incluso este cuento imposible sea
cierto, ¿por qué los evolucionistas son incapaces
de encontrar fósiles "semialados" o de "una sola
ala" que respalde su teoría?.
Pulmones
especiales para los pájaros |
 |
| La anatomía de los
pájaros es muy distinta a la de los
reptiles, los supuestos ancestros. Los
pulmones de los pájaros funcionan de
una manera totalmente distinta al de
los animales terrestres. Éstos aspiran
y exhalan los elementos del aire desde
los mismos alvéolos pulmonares. Pero
en los pájaros el aire entra al pulmón
por delante y sale por detrás. Este
"diseño" distinto está hecho especialmente
para los pájaros, los cuales necesitan
una gran cantidad de oxígeno durante
el vuelo. Es imposible que una estructura
así evolucione a partir del pulmón del
reptil. |
|
OTRA SUPUESTA FORMA
TRANSITORIA: EL ARQUEOPTERIX
 |
| Arqueoptérix fósil |
Como respuesta a la pregunta anterior
los evolucionistas pronunciaron el nombre de una
sola criatura. Se trata del fósil de un pájaro llamado
Arqueoptérix, una de las llamadas formas transitorias
más ampliamente conocida entre aquellas que aún
defienden los evolucionistas. El Arqueoptérix, el
ancestro de los pájaros modernos según los evolucionistas,
vivió hace 150 millones de años. La teoría sostiene
que algunos de los dinosaurios pequeños llamados
Velociraptor o Dromeosauro evolucionaron adquiriendo
alas, primero, y vuelo después. Se asume entonces
que el Arqueoptérix es una forma transitoria que
se apartó de sus ancestros, los dinosaurios, y comenzó
a volar por primera vez.
Sin embargo, los últimos estudios de
los Arqueoptérix indican que esta criatura no es
absolutamente para nada una forma transitoria sino
una especie de pájaro con algunas características
distintas de la de los pájaros de hoy.
La tesis de que el Arqueoptérix era
un "semipájaro" que no podía volar perfectamente
fue popular entre los círculos evolucionistas hasta
no hace mucho tiempo. La ausencia del esternón -el
hueso del pecho- en esta criatura, o al menos que
no sea como el de los pájaros que vuelan, fue tenido
como la evidencia más importante para decir que
no podía volar correctamente (El esternón es un
hueso que se encuentra en el tórax y sobre él se
fijan los músculos requeridos para el vuelo. Dicho
esternón se observa actualmente en todos los pájaros
-voladores y no voladores- e incluso en los murciélagos,
los cuales pertenecen a una familia muy distinta).
De todos modos,
los 70 fósiles del Arqueoptérix que se encontraron
en 1992 causó gran asombro entre los evolucionistas.
La razón era que ese hueso del pecho que ellos asumían
se había perdido hacía mucho, realmente existía.
Ese descubrimiento fue descrito en la revista "Nature":
"En el reciente descubrimiento, los 70 ejemplares
del Arqueoptérix preservan parcialmente un esternón
rectangular, cuya existencia se sospechaba desde
hace mucho pero nunca se había documentado.
Esto atestigua la existencia
de los fuertes músculos para volar"(38).
Este descubrimiento invalidó la mayor
parte de las pretensiones de que el Arqueoptérix
era un "semipájaro" que no podía volar de forma
apropiada.
Por otra parte, la estructura
de las plumas del se convirtieron en una de las
partes más importantes de las evidencias que verifican
que el Arqueoptérix era un pájaro volador en el
sentido real.La estructura asimétrica
de las plumas del Arqueoptérix, que no se distingue
de la de los pájaros modernos, indican que el animal
podía volar perfectamente. Como dice el famoso paleontólogo
Carl O. Dunbar, "debido
a estas plumas al Arqueoptérix se lo puede clasificar
claramente como un pájaro"(39).
Otro hecho que fue revelado por la estructura de
las plumas del Arqueoptérix fue que poseía un metabolismo
de sangre caliente. Como se sabe, los reptiles y
los dinosaurios son animales de sangre fría que
no regulan el calor corporal independientemente
sino que se ven afectados por la temperatura del
medio ambiente. El hecho que el Arqueoptérix tenía
plumas mostraba que realmente era un pájaro de sangre
caliente que necesitaba mantener el cuerpo caliente,
en contraste con los dinosaurios a los que afecta
la temperatura del medio ambiente antes que el calor
corporal.
La
pluma de los pájaros:
otro diseño que los evolucionistas no
pueden explicar |
 |
Cuando
las plumas de los pájaros se examinan
de cerca, se ve que están formadas
de miles de pequeños zarcillos
ligados entre sí con ganchos o
garfios. Este diseño único resulta
en un desempeño aerodinámico superior. |
La teoría de la evolución,
que supone que los pájaros evolucionaron
a partir de los reptiles, es incapaz de
explicar las grandes diferencias entre
estas dos clases distintas de criaturas.
En términos de esos rasgos, referidos
a la estructura del esqueleto, el sistema
pulmonar y el metabolismo de sangre caliente,
los pájaros son muy distintos a los reptiles.
Otra cualidad que plantea un vacío insuperable
entre los pájaros y los reptiles es el
que se presenta con las plumas de los
pájaros, las cuales tienen una forma absolutamente
particular.
Los cuerpos de los reptiles
están cubiertos con escamas, mientras
que los cuerpos de los pájaros están
cubiertos con plumas. Dado que los evolucionistas
consideran a los reptiles los ancestros
de los pájaros, están obligados a suponer
que las plumas son el producto de la
evolución de las escamas. Sin embargo,
no hay ninguna similitud entre ellas.
Un profesor de fisiología
y neurobiólogo de la Universidad de
Connecticut, A. M. Brush, acepta esa
realidad, a pesar de que es evolucionista:
"Cada rasgo de la estructura y organización
genética, para el desarrollo, la morfogénesis
y la organización tisular, es distinta
(en las plumas y en las escamas)"(1).
Además, el Profesor Brush examina la
estructura de la proteína de las plumas
de los pájaros e indica que "es única
entre los vertebrados"(2).
No hay ninguna evidencia
fósil que pruebe que las plumas de los
pájaros evolucionaron a partir de las
escamas de los reptiles. Por el contrario,
"las plumas aparecen repentinamente
en los registros fósiles como una característica
distintiva e 'inegablemente única' de
los pájaros", como dice el Profesor
Brush(3). Por otra
parte, no se ha detectado aún en los
reptiles ninguna estructura epidérmica
que estipule un origen a las plumas
de los pájaros(4).
En 1996 los paleontólogos
hicieron muchos ruido con los fósiles
de los llamados dinosaurios emplumados,
denominados Sinosauropteryx. Sin embargo,
en 1997 se reveló que estos fósiles
no tenían nada que ver con los pájaros
y que no eran plumajes modernos(5).
Por otra parte, cuando
examinamos las plumas de los pájaros
atentamente, nos encontramos con un
diseño muy complejo que no se puede
explicar por medio del proceso evolutivo.
El conocido ornitólogo Alan Feduccia
dice que "cada rasgo de ellos tiene
funciones aerodinámicas. Son extremadamente
livianas, tienen la capacidad de colocarse
en distintas posiciones y alturas, la
cual aumenta en velocidades reducidas,
y puede volver a su posición previa
muy fácilmente". Dice luego: "Realmente
no puedo comprender como un órgano perfectamente
diseñado para volar pudo haber emergido
para otra necesidad al inicio"(6).
El diseño de las plumas
impulsó a Charles Darwin a ponderarlas.
Por otra parte, la estética perfecta
de las plumas del pavo real "lo enfermó"
(Así lo dijo Darwin). En una carta que
escribió a Asa Gay el 3/4/1860 decía:
"Recuerdo bien la época cuando la meditación
sobre el ojo me dejó totalmente agotado,
pero me he recuperado de esa etapa de
meditaciones…". Y agregó después: "…
y ahora particularidades secundarias
de la estructura me ponen muy intranquilo.
·Cada vez que observo una pluma de la
cola del pavo real me enfermo!"(7).
1. A. H. Brush, "On
the Origin of Feathers". "Journal of Evolutionary
Biology", vol. 9, 1996, p. 132.
2. A. H. Brush, " On the Origin of Feathers
"… p. 131.
3. A. H. Brush, " On the Origin of Feathers
"… p. 133.
4. A. H. Brush, " On the Origin of Feathers
"… p. 131
5. "Plucking the Feathered Dinosaur",
"Science", vol. 278, 14/11/1997, p. 1229.
6. Douglas Palmer, "Learning to Fly" (Review
of "The Origin of and Evolution of Birds"
por Alan Feduccia, Yale University Press,
1996), "New Scientist", vol. 153, 1/3/1997,
p. 44.
7. Norman Mcbeth, "Darwin Retried: An
Appeal to Reason", Boston, Gambit, 1971,
p. 101. |
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ESPECULACIONES DE
LOS EVOLUCIONISTAS: LOS DIENTES Y LOS ESPOLONES
DEL ARQUEOPTERIX
Los dos puntos importantes sobre los que se apoyan
los evolucionistas cuando alegan que el Arqueoptérix
es una forma transitoria, son las grandes uñas (espolones)
sobre las alas y los dientes.
Es cierto que el Arqueoptérix tiene espolones en
las alas y dientes en la boca, pero eso no implica
que dicha criatura viviente tenga algún tipo de
relación con los reptiles. Además, dos especies
de pájaros que viven hoy día, el Turaco y el Hoatzin,
tienen espolones para sostenerse sobre las ramas.
Estas criaturas son totalmente pájaros sin ninguna
característica de reptil. Es por esto que resulta
absolutamente infundado afirmar que el Arqueoptérix
es una forma transitoria debido a los espolones
en las alas.
Tampoco los dientes en la boca del Arqueoptérix
es indicio de que se trata de una forma transitoria.
Los evolucionistas se valen ex profeso de un ardid
al decir que esos dientes son característicos de
los reptiles. De todos modos, los dientes no son
característicos de los reptiles. Hoy día algunos
reptiles los tienen y otros no. Además, el Arqueoptérix
no es la única especie de pájaros que tiene dientes.
Es cierto que actualmente no existen pájaros con
dientes, pero cuando observamos los registros fósiles
vemos que en la misma época del Arqueoptérix, y
después, e incluso hasta bastante recientemente,
existió un genero de pájaro que podía estar en la
categoría de "pájaros con dientes".
El punto más importante es que
las estructuras dentales del
Arqueoptérix y otros pájaros con dientes son totalmente
distintos a los de sus pretendidos ancestros, los
dinosaurios. Los conocidos ornitólogos Martin,
Steward y Whetstone observaron que el Arqueoptérix
y otros pájaros dentados tenían los dientes con
una superficie lisa y raíces grandes. En cambio
los dientes de los dinosaurios terópodos, los supuestos
ancestros de esos pájaros, tienen protuberancias
como una sierra y pocas raíces(40).
Los investigadores también compararon
los huesos de los tobillos del Arqueoptérix y los
de sus supuestos progenitores y no observaron ninguna
similitud entre ellos (41).
Los estudios de anatomistas como
Tarsitano, Hecht y A.D. Walker, revelaron que la
afirmación presentada por John Ostrom -una autoridad
prominente que reivindicó que el Arqueoptérix evolucionó
a partir del dinosaurio- en cuanto a que han existido
algunas "similitudes" entre unos y otros, era en
realidad producto de interpretaciones falsas (42).
Todos esos descubrimientos indican que
el Arqueoptérix no era un eslabón transitorio sino
solamente un pájaro que se ubicaba en una categoría
que podría denominarse "pájaros con dientes".
EL ARQUEOPTERIX Y
OTROS PAJAROS FOSILES ANTIGUOS
 |
| El ave llamada
Confuciosornis es de la misma edad que el Arqueopterix. |
Mientras los evolucionistas han estado
proclamando durante decenios que el Arqueoptérix
era la mayor evidencia de su escenario en lo que
hace a la evolución de los pájaros, algunos descubrimientos
fósiles recientes lo invalida en todo sentido.
Lianhai Hou y Zhonghe Zhou, dos
paleontólogos del Instituto Chino de Paleontología
de Vertebrados, descubrieron un nuevo pájaro fósil
en 1955, al que llamaron Confuciusornis.
Era casi de la misma edad que el Arqueoptérix (unos
140 millones de años) pero no tenía dientes en la
boca. Además, el pico y las plumas compartían los
mismos rasgos, tenía la misma estructura esquelética
de los pájaros actuales y los espolones en las alas
eran iguales a los del Arqueoptérix. La estructura
especial llamada pigostilo (rabadilla) estaba presente
en esta especie de pájaro, sosteniendo las plumas
de la cola. En resumen, este pájaro de la misma
época del Arqueoptérix (considerado el ancestro
más antiguo de todos los pájaros y aceptado como
un semireptil), se veía muy parecido a un pájaro
moderno. Este hecho invalidaba todas las tesis evolucionistas
que sostenían que el Arqueoptérix tiene que ser
el ancestro de todos los pájaros (43).
Otro fósil
desenterrado en China en noviembre de 1996 provocó
una confusión aún mayor. En la revista "Science"
fue anunciado por Hou, Martin y Alan Feduccia la
existencia de un pájaro de 130 millones de años
de antigüedad llamado Lidoningornis,
el cual tenía el hueso en el pecho donde se insertan
los músculos para volar igual que en los pájaros
modernos, de los cuales tampoco se distinguía en
lo demás. La única diferencia residía en los dientes
de la boca. Esta situación exhibía que los pájaros
con dientes no tienen para nada una estructura primitiva,
como sostenían los evolucionistas(44).
Esto fue dicho en un artículo en "Discover": "¿De
dónde vinieron los pájaros? Este fósil dice que
no provienen de los dinosaurios"(45).
Otro fósil que refuta el supuesto
de los evolucionistas respecto al
Arqueoptérix es el
Eoalularis -considerado unos 30 millones
de años más joven que el primero-, con una estructura
del ala que también se observa en los pájaros modernos
que vuelan lentamente. Esto probaba que hacía 120
millones de años había pájaros que no se distinguían
de los modernos en muchos sentidos respecto al vuelo
(46).
Estos hechos indican una vez más con certeza que
ni el Arqueoptérix ni otros pájaros similares antiguos
eran formas transitorias. Los fósiles no indican
que distintas especies de pájaros evolucionaron
uno de otro. Por el contrario, los registros fósiles
prueban que pájaros como los de hoy día y algunos
arcaicos como el Arqueoptérix vivieron juntos en
la misma época. Algunas de esas especies, como el
Arqueoptérix y el Confuciusornis, se extinguieron
y sólo una parte de los preexistentes han sido capaces
de seguir viviendo hasta ahora.
En resumen, algunos rasgos particulares
del Arqueoptérix no indican que fuese una forma
transitoria. Stephan Jay Gould y Niles Eldredge,
dos paleontólogos de Harvard y evolucionistas mundialmente
conocidos, aceptan que el Arqueoptérix resultó un
"mosaico" viviente que albergaba varios rasgos (distintos)
en su constitución, ·pero que nunca puede ser considerado
una forma transitoria!(47).
EL VINCULO IMAGINARIO PAJARO-DINOSAURIO
 |
| Alan Feduccia |
La pretensión de los evolucionistas
de presentar al Arqueoptérix como una forma transitoria
se basa en que el mismo habría evolucionado a partir
del dinosaurio. Sin embargo, uno de los más conocidos
ornitólogos del mundo, Alan Feduccia de la Universidad
de Carolina del Norte, se opone a la teoría de que
los pájaros tienen un parentesco con los dinosaurios,
a pesar de que él mismo es evolucionista. Dice al
respecto Feduccia:
"Bien, he estudiado cráneos
de pájaros durante 25 años y no veo similitudes,
cualquiera que sea. No las veo… El origen terópodo
de los pájaros, en mi opinión, será la mayor dificultad
de los paleontólogos del siglo XX" (48).
Larry Martin, especialista en
pájaros antiguos de la Universidad de Kansas, se
opone a la teoría que dice que los pájaros provienen
del mismo linaje del dinosaurio. Al discutir la
contradicción en la que cae la idea evolutiva en
la materia, dice Martin: "Para decirles la verdad,
si tenía que suponer que el origen de los pájaros
es el dinosaurio con los distintivos o referencias
(presentados), me habría visto muy turbado cada
vez que tenía que hablar del tema"(49).
Para resumir, el escenario de "la evolución de
los pájaros" erigido solamente sobre la base del
Arqueoptérix, no es más que un producto de los prejuicios
y la creencia deseada por los evolucionistas.
¿Cuál
es el origen de las moscas? |
Los
evolucionistas, para sostener que los
pájaros se transformaron a partir de
los dinosaurios, dicen que algunos de
éstos sacudían sus piernas delanteras
para cazar moscas, "se hicieron de alas
y volaron". Esta teoría no sólo no tiene
ningún fundamento científico, tratándose
solamente de una ficción imaginativa,
sino que encierra también una contradicción
muy simple: el ejemplo dado por los
evolucionistas para explicar el origen
del vuelo, es decir, la mosca, la que
ya tiene una perfecta capacidad para
volar. Mientras que un ser humano no
puede abrir y cerrar los ojos diez veces
por segundo, el aleteo promedio de una
mosca es de 500 veces por segundo. Además,
mueve ambas alas simultáneamente. La
más leve disonancia en la vibración
de las alas provocaría que la mosca
pierda el equilibrio, cosa que nunca
sucede.
Los evolucionistas deben
presentar primero una explicación de
cómo la mosca adquirió esa perfecta
capacidad para volar. Por el contrario,
fabrican escenarios imaginarios ridículos
acerca de muchas otras criaturas, como
el del vuelo de los reptiles.
 |
| Un
ejemplo de escenarios evolucionistas:
·Dinosaurios que de repente empezaron
a volar cuando intentaron cazar
moscas! |
Incluso la creación
perfecta de la mosca casera invalida la
suposición de la evolución. El biólogo
inglés Robin Wootton escribió un artículo
titulado "El Diseño Mecánico de las Alas
de la Mosca": "Cuanto más entendemos el
funcionamiento de las alas de los insectos,
más bello y sutil se nos presenta su diseño.
Las estructuras están diseñadas de manera
tradicional para deformarse lo menos posible,
los mecanismos están diseñados para mover
las partes componentes de maneras predecibles.
No obstante, es difícil, sino imposible,
que alguien se les asemeje tecnológicamente"(1).
Por otra parte,
no existe ningún fósil como evidencia
de la evolución imaginaria de las moscas.
Esto es lo que quería decir el distinguido
zoólogo francés Grasse cuando expresó:
"Estamos en las tinieblas respecto al
origen de los insectos"(2)
1. Robin
J. Wootton, "The Mechanical Design of
Insect Wings", "Scientific American",
v. 263, Novimebre de 1990, p. 120.
2. Pierre P. Grasse, "Evolution of
Living Organisms", New York, Academic
Press, 1977, p. 30. |
|
EL ORIGEN DE LOS MAMIFEROS
Como dijimos antes, la teoría de la evolución propone
que algunas criaturas imaginarias que provenían
del mar se transformaron en reptiles y que la evolución
de éstos llevó a la aparición de los pájaros. De
acuerdo al mismo escenario, los reptiles son los
ancestros no solamente de los pájaros sino también
de los mamíferos. Sin embargo, hay grandes vacíos
estructurales entre los reptiles -que tienen escamas
sobre el cuerpo, son de sangre fría y se reproducen
por medio de poner huevos- y, por otra parte, los
mamíferos, los cuales tienen piel sobre el cuerpo,
son de sangre caliente y se reproducen por medio
de la parición.
Un ejemplo de las barreras estructurales
entre los reptiles y los mamíferos es la
estructura de la quijada. Las mandíbulas
de los mamíferos consiste de un solo hueso maxilar
(por soldadura) con los dientes colocados en el
mismo. En los reptiles hay tres huesos pequeños
a ambos lado de la mandíbula. Otra diferencia básica
es que todos los mamíferos tiene tres huesos en
el oído medio (martillo, yunque y estribo). En todos
los reptiles hay un solo hueso en el oído medio.
Los evolucionistas suponen que la quijada y el oído
medio de los reptiles se desarrollaron gradualmente
y pasaron a ser los oídos y la quijada de los mamíferos.
No obstante, queda sin respuesta cómo ocurrió ese
cambio. En particular, nunca se pudo explicar cómo
un oído con un solo hueso evolucionó para pasar
a tener tres huesos y como se mantuvo entretanto
funcionando el proceso de la audición. Es por eso
que no es para nada sorprendente que no se pueda
encontrar un solo fósil que vincule a los mamíferos
y a los reptiles, lo cual motivó que el paleontólogo
evolucionista Roger Lewin se viera forzado a decir
que "La transición al primer
mamífero, que posiblemente sucedió en uno, o a lo
más, en dos linajes, es aún un enigma"(50).
George Gaylord Simpson, una de
las principales autoridades sobre la evolución y
fundador de la teoría neodarwinista, hace el siguiente
comentario sobre este hecho que es totalmente confuso
para los evolucionistas:
"El suceso más enigmático en la historia de la
vida sobre la Tierra es el
cambio desde el Mesozoico -la Epoca del Reptil-
a la Epoca de los Mamíferos. Resulta como
si un telón cubrió de repente la escena donde todos
los papeles centrales eran desempeñados por los
reptiles, especialmente por una gran número y desconcertante
variedad de dinosaurios, para volver a levantarse
inmediatamente y exhibir el mismo decorado pero
con un reparto totalmente nuevo, reparto en el que
los dinosaurios no aparecen para nada, otros reptiles
ocupan el papel de extras (un papel secundario)
y donde todos los papeles
principales son representados por mamíferos de distintas
clases, insinuados en el acto anterior"(51).
Por otra parte, cuando los mamíferos
aparecieron repentinamente, ya eran muy diferentes
unos de otros. Esos animales disímiles, como murciélagos,
caballos, ratones y ballenas, son todos mamíferos
y emergieron de manera conjunta durante el mismo
período geológico. Es imposible establecer una relación
evolutiva entre ellos, incluso dentro de los más
amplios márgenes de la imaginación. El zoólogo evolucionista
R. Eric Lombard lo señala en un artículo que apareció
en la revista "Evolution":
"Quienes buscan información
útil para interpretar (las genealogía de los grupos
taxonómicos mamíferos) se verán desengañados"(52).
Todo esto demuestra que los seres vivientes aparecieron
sobre la tierra repentina y totalmente formados,
sin ningún proceso evolutivo, los cual es una evidencia
concreta del hecho que fueron creados. Los evolucionistas,
sin embargo, intentan interpretar la aparición de
las especies vivientes en un orden particular como
un indicio de la evolución. No obstante, la secuencia
con la que emergió lo viviente es la dada por "el
orden de la Creación", puesto que no es posible
hablar de un proceso evolutivo. Mediante una creación
superior y sin tacha, los océanos y las tierras
fueron llenados con criaturas vivientes y finalmente
fue creado el ser humano. Contrariamente al cuento
del "hombre mono" que se impuso a las multitudes
a través de una propaganda intensa, la vida en la
tierra emergió repentina y totalmente formada.
 |
| Un fósil de murciélago
de 50 millones de años de antigüedad:
nada diferente a sus modernos congéneres
(Science, vol. 154). |
Los evolucionistas
declaran que todas las especies mamíferas
se desarrollaron de un ancestro común.
De todos modos, hay grandes diferencias
entre distintas especies animales, como
los osos, las ballenas, los ratones y
los murciélagos. Cada uno de estos seres
vivientes posee sistemas diseñados específicamente.
Por ejemplo, los murciélagos están creados
con
un sistema
sonar muy sensible
que les ayuda a encontrar el camino en
la oscuridad. Esos sistemas complejos
que la tecnología moderna solamente puede
imitar, seguramente no podían emerger
como resultado de una coincidencia casual.
Los registros fósiles demuestran también
que los murciélagos pasaron a existir
en su actual estado de perfección repentinamente
y que no han sufrido ningún "proceso evolutivo". |
|
El
escenario de la evolución del caballo
|
 |
| Muchos caballos de diferentes
tamaños vivieron sobre la tierra. El gráfico
de la "evolución del caballo" no es nada
más que una secuencia progresiva de fósiles
de mamíferos y de fósiles de diferentes
tipos de caballo. |
Hasta recientemente se presentaba
como la principal evidencia fósil de la teoría
de la evolución una secuencia imaginaria que
supuestamente muestra la evolución del caballo.
Sin embargo, muchos evolucionistas admiten
hoy día francamente que el escenario de la
evolución del caballo se fue a la bancarrota.
El defensor de la evolución Boyce Rensberger,
quien pronunció una disertación en 1980 en
el Campo del Museo de Historia Natural de
Chicago frente a 150 evolucionistas durante
un simposio de cuatro días sobre los problemas
de la teoría de la evolución gradual, dijo
que el escenario evolutivo del caballo no
tiene asidero en los registros fósiles y que
no se observa ningún proceso que dé la razón
a la gradual evolución de los caballos: "Desde
hace mucho tiempo se sabe que ese proceso
popularizado de la evolución del caballo que
sugiere una secuencia gradual de cambios en
criaturas del tamaño de un zorro, con cuatro
dedos en los pies y que vivieron hace aproximadamente
50 millones de años, para transformarse en
otra más grande --como lo es el caballo de
hoy día con un pie de un solo dedo--, es erróneo.
Los fósiles de cada especie intermedia se
presentan totalmente diferentes y se mantienen
sin cambios hasta extinguirse, sin advertirse
cambios graduales. Son desconocidas las formas
transitorias"(1)
Al confesar Resenberger honestamente
esta significativa dificultad insuperable
en el escenario de la evolución del caballo,
se refirió especialmente al "atolladero en
los eslabones transitorios", el cual, en verdad,
es el problema más grande de la teoría en
lo que a los registros fósiles se refiere.
El conocido paleontólogo Colin
Patterson, director del Museo de Historia
Natural de Inglaterra, donde se exhibió la
"evolución del caballo", dijo lo siguiente
sobre esa exposición que el público aún puede
ver en el subsuelo de ese edificio: "Ha habido
una tremenda cantidad de relatos, unos más
imaginativos que otros, acerca de lo que realmente
es la historia de la esencia de la vida. El
ejemplo más conocido, aún en exhibición escaleras
abajo, es el de la evolución del caballo,
preparado posiblemente hace 50 años. Ha sido
presentado como una verdad literal en los
libros de texto, uno tras otro. Pienso ahora
lo lamentable de ello, particularmente cuando
las personas que proponen estos tipos de historias
deben ser conscientes de la naturaleza especulativa
de algunos de esos elementos"(2).
¿Cuál es el fundamento para el
escenario de "la evolución del caballo"? Este
escenario fue formulado mediante los engañosos
diagramas inventados con el arreglo secuencial
de fósiles de distintas especies que vivieron
en períodos muy diferentes en la India, Sudáfrica,
Norteamérica y Europa, arreglo hecho solamente
en base al rico poder imaginativo de los evolucionistas.
Existen más de 20 diagramas de la evolución
del caballo propuestos por distintos investigadores.
Los evolucionistas no llegaron a ningún acuerdo
sobre esos árboles genealógicos, dicho sea
de paso, totalmente distinto uno del otro.
El único punto en común de esos arreglos es
la creencia de que una criatura del tamaño
de un perro llamada Eohipo (Hyracotherium)
que vivió en el período Eoceno hace 55 millones
de años fue el ancestro del caballo moderno.
De todos modos el Eohipo es exactamente igual
al animal llamado Hyrax que aún vive en Africa
y que no tiene ninguna relación o similitud
con el caballo(3).
La inconsecuencia, (es decir,
la falta de correspondencia lógica entre los
principios que se profesa --los principios
que hacen a la actitud científica-- y la forma
en que se actúa) respecto a la afirmación
de la evolución del caballo, se exhibe mejor
gracias a restos fósiles que han sido desenterrados
recientemente. En el mismo estrato del Eohipo
se han descubierto fósiles de especies de
caballos modernos(4), lo cual demuestra que
éstos y su supuesto ancestro coexistieron
, con lo que se prueba que el caballo nunca
sufrió ningún proceso evolutivo.
Además, el conocido paleontólogo
Pettingrew dice incluso que el caballo moderno
vivió 70 millones de años antes que su supuesto
ancestro. Según él, caballos modernos
de un solo dedo vivían en la Epoca Mesozoica
hace 120 millones de años, mientras que su
supuesto ancestro, el caballo de muchos dedos,
apareció en el Eoceno hace 50 millones de
años y se extinguió hace 40 millones de años(5).
Francis Hitching expone claramente el atolladero
paleontológico en que se coloca la (inventada)
progresión de los caballos: "En ningún lugar
del mundo se encuentra en los estratos rocosos
una progresión completa de caballos dispuesta
en el orden evolutivo adecuado, desde el primero
al último"(6).
La progresión de caballos que
ya era totalmente inverosímil, pasó a ser
aún más cuestionable por la deliberada desconsideración
de algunos fósiles que no se ajustaban a esa
secuencia. Por ejemplo, el "Moropus", que
vivió en el Período Mioceno, no fue incluido
en la sucesión de fósiles simplemente porque
no servía al propósito de los evolucionistas.
En la Enciclopedia de Animales Prehistóricos
se dice que el Moropus de dos metros de altura
es incluso de una estructura más homogénea
que su contemporáneo Meryhippus y su contraparte
moderna. Por lo tanto, anula el orden evolutivo
establecido(7).
Todos estos hechos son fuertes
evidencias de que los diagramas de los evolucionistas
presentados como una de las evidencias más
sólidas de la evolución, no son más que cuentos
fantásticos y pocos plausibles. Esto es realmente
significativo en lo que atañe a la demostración
de la ausencia de credibilidad y entereza
de la teoría de la evolución y en el esclarecimiento
de los propósitos y métodos empleados por
sus defensores.
1.
Boyce Resenberger, "Houston Chronicle", 5/11/1980,
blm. 4, p. 15.
2. Colin Patterson, "Harper's", Febrero de 1984,
p. 60.
3. Francis Hitching, "The Neck of the Giraffe:
Where Darwin Went Wrong", New York, Ticknor
and Fields, 1982, pp.30-31.
4. Francis Hitching, " The Neck of the Giraffe
…", pp. 30-31.
5. L.Du Nouy, "Human Destiny", New York, The
New American Library, p. 74.
6. Francis Hitching, " The Neck of the Giraffe
…", pp. 30-31.
7. Jean-Jacques Hublin, "Encyclopedia of Prehistoric
Animals" New York, The Hamlyn Publishing Group
Ltd., 1984, p. 252. |
  
36. Robert
L. Carroll, Vertebrate Paleontology and Evolution, New York:
W. H. Freeman and Co., 1988, p. 198. 
37. Engin Korur, "Gizlerin ve Kanatlarin
Sirri"(The Mystery of the Eyes and the Wings), Bilim ve
Teknik, No 203, October 1984, p. 25. 
38. Nature, vol 382, August,1, 1996, p.
401. 
39. Carl O. Dunbar, Historical Geology,
New York: John Wiley and Sons, 1961, p. 310. 
40. L. D. Martin, J. D. Stewart, K. N.
Whetstone, The Auk, Vol 98, 1980, p. 86. 
41. L. D. Martin, J. D. Stewart, K. N.
Whetstone, The Auk, Vol 98, 1980, p. 86; L. D. Martin "Origins
of Higher Groups of Tetrapods", Ithaca, New York: Comstock
Publising Association, 1991, pp. 485, 540. 
42. S. Tarsitano, M. K. Hecht, Zoological
Journal of the Linnaean Society, Vol 69, 1985, p. 178; A.
D. Walker, Geological Magazine, Vol 177, 1980, p. 595. 
43. Pat Shipman, "Birds do it... Did Dinosaurs?",
New Scientist, February 1, 1997, p. 31. 
44. "Old Bird", Discover, March 21, 1997.

45. "Old Bird", Discover, March 21, 1997.

46. Pat Shipman, "Birds Do It... Did Dinosaurs?",
p. 28. 
47. S. J. Gould & N. Eldredge, Paleobiology,
Vol 3, 1977, p. 147. 
48. Pat Shipman, "Birds Do It... Did Dinosaurs?",
p. 28. 
49. Pat Shipman, "Birds Do It... Did Dinosaurs?",
p. 28. 
50. Roger Lewin, "Bones of Mammals, Ancestors
Fleshed Out", Science, vol 212, June 26, 1981, p. 1492.

51. George Gaylord Simpson, Life Before
Man, New York: Time-Life Books, 1972, p. 42. 
52. R. Eric Lombard, "Review of Evolutionary
Principles of the Mammalian Middle Ear, Gerald Fleischer",
Evolution, vol 33, December 1979, p. 1230.
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