LOS REGISTROS FOSILES REFUTAN
LA EVOLUCION
Los eslabones que jamás
se encontrarán
De acuerdo con la teoría de la evolución,
todas las especies vivientes se han originado a partir
de un predecesor. Cierta especie existente se volvía
otra con el tiempo y todas pasaron a existir de esa
manera. Según la teoría, esta transformación ocurre
gradualmente en el transcurso de millones de años.
Si eso fuese así, entonces en ese prolongado
período de transformación deberían haber vivido numerosas
especies intermedias.
Por ejemplo, en el pasado tendrían que
haber vivido algunas criaturas que adquirieron determinados
rasgos de reptil, que se sumaron a los que tenían de
pez, con lo que se volvieron semi pez y semi reptil.
O pájaros que adquirieron rasgos de reptil habrían existido
bajo la forma de pájaros-reptiles. Los evolucionistas
creen que estas criaturas imaginarias han existido en
el pasado y las llaman "formas transitorias".
Si esos animales hubieran
existido realmente, habrían sido millones e incluso
billones en número y variedad. Y lo que es más importante,
los restos de esas criaturas deberían aparecer en los
registros fósiles. Deberían haber sido más numerosos
que las especies actuales y sus restos deberían encontrarse
en todo el mundo. Explicaba Darwin en "El Origen
de las Especies": "Si mi teoría es correcta, innumerables
variedades intermedias, que vincularían más ajustadamente
todas las especies del mismo grupo, deben haber existido
con seguridad… En consecuencia, evidencias de su anterior
existencia podrían encontrarse solamente entre los restos
fósiles"(19).
Incluso Darwin era consciente
de la ausencia de esas formas transitorias. Tenía la
esperanza de que fuesen encontradas en el futuro. A
pesar de su desánimo, se dió cuenta que el obstáculo
más grande en su teoría era la ausencia de formas transitorias.
Por lo tanto en "El Origen de las Especies"
escribió el capítulo "Dificultades de la Teoría": "
¿Por qué si las especies han descendido
de otras por medio de claras graduaciones no encontramos
por todas partes innumerables formas transitorias? ¿Por
qué no se presenta toda la naturaleza desordenada, contrariamente
a lo que sucede con las especies existentes, a las que
podemos ver bien definidas? Pero, como según esta teoría
deben haber existido innumerables formas transitorias,
¿por qué no las encontramos enclavadas en cantidad innumerable
en la corteza terrestre?… Pero en la región intermedia,
con condiciones de vida intermedia, ¿por qué no encontramos
ahora variedades intermedias estrechamente vinculadas?
Esta dificultad me ha confundido totalmente durante
un largo tiempo"(20).
La única explicación que podía presentar
Darwin para oponerse a esa objeción era argumentar que
los registros fósiles descubiertos hasta el momento
eran inadecuados. Afirmó que cuando se los hayan estudiado
pormenorizadamente se encontrarán los eslabones perdidos.
Los evolucionistas que creyeron en la profecía
de Darwin han estado buscando fósiles y haciendo excavaciones
al efecto en todo el mundo desde mediados del siglo
XIX. A pesar de haberse realizado los mayores esfuerzos,
aún no se descubrió ninguna forma transitoria. Todos
los fósiles desenterrados en las excavaciones mostraron
que contrariamente a la creencia de los evolucionistas,
la vida apareció sobre la Tierra repentina y totalmente
formada. Los evolucionistas, al intentar probar su teoría,
la han hecho colapsar involuntariamente.
Un conocido paleontólogo
británico, Derek V. Ager, admite lo anterior, aunque
es evolucionista:
"Lo que se presenta, si analizamos pormenorizadamente
los registros fósiles, ya sea a nivel de órdenes o especies,
es que lo que encontramos una y otra vez no es una evolución
gradual sino la repentina explosión o aparición de un
grupo a expensa de otro"(21).
Otro paleontólogo evolucionista,
Mark Czarnecki, comenta lo siguiente: "Los registros
fósiles, las huellas de las especies desaparecidas preservadas
en las formaciones geológicas de la Tierra, han sido
un gran problema para la demostración de la teoría.
Dichos registros nunca han revelado rastros de las hipotéticas
variantes intermedias de Darwin. Por el contrario, las
especies aparecen y desaparecen abruptamente, y esta
anomalía ha alentado los argumentos creacionistas de
que cada especie fue creada por Dios"(22).
También se han ocupado
de la futilidad de que en el futuro aparezcan las formas
transitorias "perdidas", como lo explica un profesor
de paleontología de la Universidad de Glasgow, T. Neville
George: "No hay ninguna necesidad de disculparse por
más tiempo de la pobreza de los registros fósiles. En
cierta manera se han vuelto casi inmanejables por lo
cuantioso y los descubrimientos están poniendo fuera
de lugar la integración… Sin embargo los registros fósiles
continúan componiéndose principalmente de vacíos"(23).
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1. National Geographic, Vol.159
2. National Geographic, Vol.152
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Existen ejemplos de fósiles cuya edad
se calcula en millones de años y que no
tienen ninguna diferencia con sus "descendientes"
actuales. Esos restos son claras evidencias
que no pasaron a existir como resultado
de la evolución sino por medio de la creación
especial. Así nos encontramos con el tiburón
que tiene 400 millones de años, con la
langosta que tiene 40 millones de años,
con la hormiga que tiene 100 millones
de años y con la cucaracha que tiene 320
millones de años.
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3. New Scientist, 20 enero 1984
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4. National Geographic, Vol.152
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LA VIDA EMERGIO SOBRE
LA TIERRA REPENTINAMENTE
Y CON FORMAS COMPLEJAS
Cuando se examinan los estratos terrestres
y los registros fósiles, tiene que verse que todos los
organismos vivos aparecieron simultáneamente. El estrato
terrestre de mayor antigüedad donde se encontraron fósiles
de criaturas de otra época es el Cámbrico, con una edad
estimada en 500-550 millones de años.
Según los registros fósiles las criaturas
encontradas en los estratos de ese período se presentaron
todas repentinamente, es decir, sin ancestros que les
hayan antecedido. Los fósiles encontrados en las rocas
cámbricas pertenecen a caracoles, trilobites, esponjas,
lombrices, medusas, erizos de mar y otros vertebrados
complejos. Este amplio mosaico de organismos vivos integra
un gran número de criaturas complejas que, al aparecer
tan repentinamente como un verdadero suceso milagroso,
se le dio el nombre de "Explosión Cámbrica" en la literatura
geológica.
La mayoría de las formas
de vida encontradas en estos estratos tiene sistemas
complejos, como ser, ojos, branquias, sistema circulatorio
y estructuras fisiológicas avanzadas en nada diferentes
a sus equivalentes actuales. Por ejemplo, la estructura
combada del ojo con lente doble de los trilobites, es
un diseño maravilloso. David Raup, profesor de geología
en la Universidades de Harvard, Rochester y Chicago,
dice: "los trilobites se valían de un diseño óptimo.
Desarrollarlo hoy día requeriría un ingeniero óptico
imaginativo y preparado"(24).
Esos invertebrados complejos aparecieron
repentinamente en su forma acabada, sin ningún vínculo
o forma transitoria entre ellos y los organismos unicelulares,
únicas formas de vida en la Tierra antes de los que
nos estamos ocupando.
Richard Monastersky,
editor de "Earth Sciencies", una de las publicaciones
más popular en la literatura evolucionista, dice lo
siguiente acerca de la "Explosión Cámbrica", la cual
se les presentó como una completa sorpresa: "Desde entonces
los investigadores han descubierto miles de fósiles
exquisitamente preservados, los cuales ofrecen una ojeada
hacia atrás para (observar) un suceso cardinal en la
historia de la vida. Ese momento, el comienzo del Período
Cámbrico de la Tierra, hace unos 550 millones de años,
marca la explosión evolutiva que llenó los mares con
las primeras criaturas complejas. En un parpadeo del
tiempo geológico, un planeta dominado por animales simples
tipo esponjas, dio paso a otro gobernado por una vasta
variedad de bestias sofisticadas, animales cuyo parientes
aún habitan el mundo de hoy"(25).
Un
milagro de la Creación que
desconcierta alos evolucionistas
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LOS OJOS
DEL TRIBOLTIE
Los
trilobites, que aparecieron en el Período
Cámbrico de improviso, tienen una estructura
ocular extremadamente compleja. Ese ojo
que consiste de millones de pequeñas partículas
alveoladas y un sistema de lente doble,
tiene "un diseño óptimo. Desarrollarlo
hoy día requeriría un ingeniero óptico
imaginativo y preparado", en palabras
de David Raup, profesor de geología.
Este
ojo emergió hace 530 millones de años en
un estado de funcionamiento perfecto. Sin
lugar a dudas, la repentina aparición de
un diseño tan maravilloso no se puede explicar
por medio de la evolución, lo cual prueba
la realidad de la creación.
Además,
la estructura de ojo alveolada de los trilobites
ha sobrevivido hasta nuestros días sin una
sola modificación. Algunos insectos como
las abejas y las moscas dragón tienen la
misma estructura ocular del trilobite. Esta
situación desaprueba la tesis evolucionista
que plantea que lo viviente ha evolucionado
progresivamente desde lo primitivo a lo
complejo.
Fuente: R. L. Gregory,
"Eye and Brain: The Psychology of Seeing",
Oxford University Press, 1994, p. 31. |
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Cómo la Tierra rebosó
con una cantidad tan grande de especies animales de
manera repentina, y cómo aparecieron todas esas especies
distintas sin ningún ancestro común, es algo que siguen
sin respuesta por parte de los evolucionistas. Richard
Dawkins, zoólogo de Oxford y uno de los principales
defensores en el mundo del pensamiento evolucionista,
hace un comentario sobre esta realidad que invalida
los fundamentos de los argumentos que ha estado defendiendo:
"Por ejemplo, los estratos de rocas cámbricas… resultan
los más antiguas respecto a la ubicación (de fósiles)
de la mayoría de los grupos invertebrados grandes, a
los que ya encontramos en un avanzado estado de evolución
cuando aparecen por primera vez. Es como si fueron plantados
allí, sin ninguna historia evolutiva. Ni hace falta
decir que esta apariencia de haberse plantado allí repentinamente
ha deleitado a los creacionistas"(26).
Como
está forzado a reconocer Dawkins, la Explosión Cámbrica
es unas fuerte evidencia de la Creación, porque se trata
de la única manera existente para explicar la aparición
de la vida en la Tierra totalmente formada. Douglas
Futuyma, biólogo evolucionista prominente, admite ese
hecho y dice: "Los organismos vivos aparecieron sobre
la tierra totalmente desarrollados o no. Si no aparecieron
totalmente desarrollados deben haber evolucionado de
especies pre existentes por medio de algún proceso de
modificación. Si aparecieron en un estado de total desarrollo,
en realidad deben de haber sido creados por alguna inteligencia
omnipotente"(27).
El propio Darwin reconoció esa posibilidad
cuando escribió: "Si numerosas especies, pertenecientes
a los mismos géneros o familias, han empezado realmente
a vivir todas al mismo tiempo, sería fatal para la teoría
de la descendencia con lentas modificaciones a través
de la selección natural"(28). El Período
Cámbrico es, ni más ni menos, el "golpe fatal" a Darwin.
A eso se debe que el paleontólogo evolucionista suizo
Stefan Bengston reconoce la carencia de eslabones transitorios
al describir el Período Cámbrico y dice: "Desconcertante
(y embarazoso) para Darwin, ese suceso aún nos trastorna"(29).
Como se puede ver, los registros fósiles
indican que lo viviente no evoluciona de formas primitivas
a otras avanzadas, sino que en realidad todas las criaturas
aparecieron repentinamente en un estado perfecto, acabado.
En resumen, los seres vivientes no pasaron a existir
por medio de la evolución sino que fueron creados.
  
19.Charles
Darwin, The Origin of Species: A Facsimile of the First
Edition, Harvard University Press, 1964, p. 179.
20.Charles Darwin, The Origin of Species,
p. 172, 280.
21.Derek V. Ager, "The Nature of the
Fossil Record", Proceedings of the British Geological
Association, vol 87, 1976, p. 133.
22. Mark Czarnecki, "The Revival of
the Creationist Crusade", MacLean's, January 19, 1981,
p. 56
23. T. Neville George, "Fossils in
Evolutionary Perspective", Science Progress, vol 48,
January 1960, pp. 1, 3. 
24. David Raup, "Conflicts
Between Darwin and Paleontology", Bulletin, Field Museum
of Natural History, Vol 50, Jan. 1979, p. 24. 
25. Richard Monastersky, "Mysteries
of the Orient", Discover, April 1993, p. 40.
26. Richard Dawkins, The Blind Watchmaker,
London: W. W. Norton 1986, p. 229.
27. Douglas J. Futuyma, Science on Trial,
New York: Pantheon Books, 1983. p. 197
28. Charles Darwin, The Origin of Species:
A Facsimile of the First Edition, Harvard University Press,
1964, p. 302 
29. Stefan Bengston, Nature, Vol. 345,
1990, p. 765.
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