EVOLUCIÓN E IDEOLOGIA
La teoría de Darwin ayudó mucho
a Carlos Marx, quien estaba esforzándose por
presentar una explicación irreligiosa para
la creación del universo. Y fue tal esa ayuda
que Marx le quiso dedicar su libro más importante,
"Das Capital". Según Engels, el más grande
camarada de Marx, "Origin of Species" fue
un trabajo casi tan importante como "Das Capital".
La consideración dada al evolucionismo por
los dos fundadores del comunismo llevó a que
todas las futuras posiciones de izquierda
acepten y defiendan dicha teoría como una
realidad absoluta.
La información reunida en los
capítulos anteriores ha revelado la importancia
de la teoría de la evolución en términos de
guerra promovida contra la religión en Europa
y a favor de la toma de posición del Nuevo
Orden Secular, el cual se estableció precisamente
para impulsar dicha guerra.
No obstante, el Nuevo Orden Secular
no resultó homogéneo. Tenía sus facciones
y variaciones. La religión era ahora reemplazada
por la "razón humana" como única guía de la
verdad. Sin embargo, la razón humana era una
noción relativa y por lo tanto podía divergir
por caminos distintos e incluso opuestos.
Debido a esto, dentro del Nuevo Orden Secular
se desarrollaron distintos "sistemas de ideas"
o, en otras palabras, distintas ideologías.
En algunos aspectos estas ideologías
diferían en gran medida. Por ejemplo, el socialismo
y el liberalismo parecían estar en una antinomia
simétrica. Sin embargo, estas ideologías que
se las consideraba incompatibles porque guerreaban
entre ellas, eran, en un sentido, absolutamente
lo mismo. Dado que eran el "producto" del
Nuevo Orden Secular, estaban estrictamente
ligadas a sus fuentes intelectuales fundamentales.
Como indicamos al comienzo, una
de las más importantes de esas fuerzas intelectuales
fue la teoría de la evolución. Todas las ideologías
del Nuevo Orden Secular afirman guiar al pueblo
a la verdad a través de la "razón humana".
Y para que la razón humana sea estimada hay
que desconocer la información revelada por
Dios. Entonces la gente tenía que olvidarse
que existía un Creador y que había que vivir
de acuerdo a las normas y propósitos establecidos
por El. La gente tenía que explicar su existencia
en términos de "no haber sido creada". Si
bien lo hacía a través de la falsificación,
la teoría de la evolución se presentaba como
la única alternativa que podía aportar algún
tipo de argumento a la causa de los ateos.
Por lo tanto la teoría de la
evolución fue cálidamente bienvenida por todas
las ideologías del Nuevo Orden Secular. Además,
estas ideologías asumieron una responsabilidad
importante en guiar a la gente a creer que
debían defenderla para sostener su causa.
Esta es la principal razón de
porqué aún hoy día se alaba la teoría de la
evolución con gran perseverancia en el medio
social (modernista). La mayoría de las sociedades
contemporáneas son gobernadas por ideologías
hechas por el hombre y por lo tanto basadas
en las justificaciones provistas por el Nuevo
Orden Secular.
Analicemos ahora las ideologías
del imperialismo, del racismo y de las "razas
incivilizadas domesticadas".
IMPERIALISMO,
RACISMO Y "AMANSAMIENTO DE LAS RAZAS INCIVILIZADAS"
 |
| La pretensión de que los nativos eran
"una especie que se había quedado atrás
en la evolución" fue adoptada por los
Americanos para masacrar a los indios
tal y como hemos visto anteriormente.
El Presidente de los EE.UU. Theodore Roosevelt,
principal defensor de este salvajismo,
basó todas sus ideas al respecto sobre
la teoría de la evolución. |
Al publicarse "Origin of
Species", el "hombre blanco" (es decir,
los EEUU) imponía rápidamente su dominio sobre
otros continentes y civilizaciones. Junto
con algunos estados Europeos, particularmente
Inglaterra y Francia, harían los mayores esfuerzos
por colonizar la mayor parte del sur de Asia,
toda el Africa y parte de América Latina.
Mientras tanto el "hombre blanco" llevaba
a cabo la masacre de los indígenas en América
del Norte. Los EEUU se expandían hacia el
Oeste matando a todos los nativos que vivían
en sus tierras.
En resumen, en esa época, principalmente
en la segunda mitad del siglo XIX, el mundo
sufría la más severa forma de imperialismo.
Occidente saqueaba otras civilizaciones valiéndose
de la tecnología que poseía.
Así y todo Occidente sentía la
necesidad de encontrar una explicación que
justifique sus procederes, de la misma manera
que lo hacen los villanos. Occidente mataba
con toda libertad a los africanos, a los indígenas,
les arrebataba las regiones donde moraban
y se las confiscaba. La historia registró
todo eso muy bien y esos arrebatadores sabían
que se los recordaría como ladrones e incluso
saqueadores si no podían dar una explicación
que justificara todo lo que hacían.
En este punto el darwinismo ofreció
una gran oportunidad a los imperialistas al
proveerles un fundamento "científico" a la
afirmación de que los "malignos" nativos eran
una "especie de animales". Darwin reivindicaba
que el ser humano evolucionó a partir de un
ancestro tipo mono. Además, como se menciona
en la larga introducción de "Origin of Species",
había algunas "razas favorecidas por la naturaleza"
en el proceso de evolución. La raza favorecida
era la del "hombre blanco". Los indios, los
africanos y los nativos del resto del mundo
constituían las razas incivilizadas en dicho
proceso. Ni siquiera eran homo sapiens. "Domar"
a estas razas como si se tratase de animales,
confiscarles las tierras y usarlas como esclavos,
era tan legítimo como la domesticación de
los monos o de otros animales por parte de
los homos sapiens (es decir, el "hombre blanco").
Éste incluso aseguraba que por medio de la
introducción de la cultura "avanzada" en las
razas "primitivas", les hacían un bien y las
ayudaban en su evolución.
Esta forma de pensar que se desarrolló
como consecuencia de la aplicación de la teoría
de la evolución a las sociedades, se conoció
más tarde como darwinismo social y se convirtió
en el mayor argumento de justificación del
imperialismo y la clave más importante del
racismo. De acuerdo al antropólogo indio Vidyarthi,
"La teoría
de Darwin de supervivencia del más apto recibió
una bienvenida clamorosa por parte de los
científicos de esa época, pues creían que
el género humano había logrado varios niveles
de evolución que culminaban en la civilización
del hombre blanco. En la segunda mitad del
siglo XIX el racismo fue aceptado como una
realidad por la vasta mayoría de los científicos
de occidente".(191)
El
representante principal del darwinismo social fue el propio
Darwin. En su libro "Descent of Man" (La Descendencia
del Hombre) hizo muchas suposiciones respecto a "lo obvio
de la desigualdad entre las razas humanas" (192).
Expresó claramente sus inclinaciones racistas al definir a los
nativos de Tierra del Fuego visitados por él en su largo viaje
en 1871. Los describió como humanos "totalmente desnudos;
sumergidos en tinturas; comiendo lo que encontraban, igual que
los animales salvajes; descontrolados; crueles con cualquiera
que no sea de su tribu; obteniendo goce de las torturas a sus
enemigos; ofreciendo sacrificios cruentos; asesinando a sus
hijos; maltratando a sus esposas; llenos de supersticiones (propias
de) ignorantes". Sin embargo, W. P. Snow, que había estado
en la región una década antes, describió a los mismos nativos
como "elegantes, fuertes, orgullosos de sus hijos, ingeniosos
inventores de técnicas, con sentido de la propiedad privada
de algunas cosas y respetuosos de la autoridad de los ancianos
de la comunidad" (193). El motivo
por el cual Darwin humilló a este pueblo de una manera tan exagerada
se debió al deseo de definirlos como "una raza que se había
caído del tren de la historia en el proceso evolutivo".
 |
| Los negros americanos
fueron otros a los que afectó la interpretación
social de la teoría de la evolución. Aquellos
que defendían la esclavitud de los negros
y que continuaban considerándoles gente
de segunda categoría, incluso tras abolición
de la esclavitud, siempre se referían
a la noción de "especie primitiva" de
la teoría de la evolución. Arriba se puede
ver a dos esclavos negros puestos a trabajar
en los campos de algodón sureños antes
de la guerra civil. |
Debido a la justificación
con que Darwin había dotado al imperialismo
racista (para cometer sus tropelías), el conocido
científico chino Hsu se refiere a él como
"un señor científico de la Epoca Victoriana
y miembro del establishment que enviaba sus
navíos de guerra a China para forzarla a importar
opio, todo lo cual se hacía en nombre de la
competencia (la libertad de mercado) y de
la supervivencia del más apto".(194)
El darwinismo social proveyó
los fundamentos no sólo para los imperialistas
y racistas de Inglaterra sino también para
los de otros países. A esto se debe que se
expandió rápidamente. El presidente norteamericano
Theodore Roosevelt fue uno de los primeros
defensores del darwinismo y fue el principal
defensor y rufián de la operación de purga
étnica practicada en detrimento de los indios,
a la que se denominó "destierro". En los cuatro
volúmenes de su obra titulada "El Triunfo
del Oeste" expone como correcta la ideología
(que promueve) las matanzas y sostiene que
la "guerra racial" para terminar con los indios
era inevitable. El apoyo más grande que encontró
para hacer lo que hizo fue el darwinismo,
el cual le dio la oportunidad de definir a
los nativos como "especies primitivas". No
sorprende para nada que en ese período se
hayan violado todos los acuerdos hechos con
los indios, cosa prevista y considerada como
legítima por Roosevelt al tomar como fundamento
la falacia de Darwin de "especies primitivas"
(195). En 1871 el Congreso
de los EEUU dejó a un lado todos los acuerdos
pactados con los indios y decidió desterrarlos
a las tierras yermas con la esperanza de que
allí encontrasen la muerte. Dado que no consideraban
que los indios fuesen "seres humanos", nos
imaginamos el valor que le pudieron haber
dado a los acuerdos hechos con ellos…
Como dijimos, Theodore
Roosevelt sostenía que la guerra racial para
terminar con los indios era inevitable y representaba
el logro culminante de la expansión del individuo
angloparlante en el mundo.(196)
Uno de los principales defensores del racismo
anglosajón, el obispo protestante norteamericano
Josiah Strong, se valía de las mismas convicciones.
Escribió en una oportunidad:
"Entonces el mundo entraría
en una nueva etapa de la historia, es decir,
la competición final de las razas, para lo
cual los anglosajones están siendo aleccionados.
Si no me equivoco, esta raza poderosa llegará
hasta México, hasta América Central y hasta
Sudamérica, a las islas y a los mares, al
Africa y más allá. ¿Puede alguien dudar que
el resultado de esta competición será 'la
supervivencia del más apto'?".(197)
 |
| Negros capturados por
mercaderes de esclavos americanos en el
siglo XVIII y llevados a los EEUU para
ser puestos a trabajar como esclavos. |
Los
primeros que buscaron justificar su causa
por medio del darwinismo social fueron los
que se oponían a los negros. Las teorías racistas
que clasifican a las razas y colocan a la
"blanca" sobre las demás, en tanto presentan
a la "negra" como la más primitiva, abrazaron
la teoría de la evolución con gran fervor.
(198) Uno de los principales
teóricos del racismo evolucionista, Henry
Fairfield Osborn, expresó en un artículo titulado
"La Evolución de la Raza Humana" que el nivel
medio de IQ (coeficiente de inteligencia)
de un negro podía ser solamente igual al de
un homo sapiens de once años de edad.(199)
De acuerdo con su visión, los negros ni siquiera
eran considerados homo sapiens, es decir,
hombres modernos. Uno de los últimos defensores
de este punto de vista, Carletoun Coon, afirmó
en su libro titulado "El Origen de las Especies"
publicado en 1962, que la raza blanca y la
raza negra eran dos "especies" distintas diferenciadas
en la época del homo erectus. Según Coon,
después de esa diferenciación la raza blanca
se hizo superior.(200)
Hasta hace poco, los defensores de la segregación
racial que se llevaba en contra de los negros
en los EEUU, se esforzaron lo más que pudieron
para beneficiarse de este argumento "científico"
que les concedió la teoría de la evolución.
Otro país donde floreció el darwinismo
social fue Alemania. El biólogo Ernest Haeckel
(1834-1919) dirigió el principal desarrollo
del racismo basado en el darwinismo. Fue también
quien encaminó el descubrimiento del fósil
"Hombre de Java". Plenamente impresionado
por los estudios de Darwin, hizo una modesta
contribución al darwinismo presentando la
teoría sintetizada como Recapitulación Ontogénica
de la Filogenia, a la que ya nos referimos
en la Parte Dos bajo el título "La Teoría
de la Evolución no Tiene Ningún Fundamento".
Sin embargo
Haeckel, que podría ser considerado como el
"representante del darwinismo en Alemania",
fue muy influyente. Estableció una sociedad
bajo el nombre de "Liga Monista". El monismo
era una versión distinta del materialismo
ateo. La modalidad haeckeliana produjo el
mismo efecto: el reforzamiento del racismo.
Según Daniel Gasman, "se convirtió en uno
de los principales ideólogos del racismo,
del nacionalismo y del imperialismo en Alemania".
(201) Dos regímenes
racistas del siglo XX, el fascismo y el Nacional-socialismo,
basados en la herencia de los evolucionistas
como Haeckel, tenían como referencia a Darwin.
EL FASCISMO
Y "LA LUCHA POR LA VIDA ENTRE LAS NACIONES"
 |
| Siendo la mayor fuente
de inspiración para el fascismo, Nietzche
adoptó personalmente la teoría de la evolución
e interpretó su formulación del "superhombre"
como el más alto estadio de la evolución.
Definió la guerra como la fuerza motivadora
del desarrollo a partir de la noción de
lucha por la vida contenida en la evolución.
Estas ideas configurarían el punto de
partida de todos los fascistas seguidores
de Nietzche. |
El racismo imperialista preparó
el terreno para el racismo fascista al presentar
a las razas humanas como "especies" en distintas
etapas del proceso evolutivo. Después el
fascismo, al agregar a ese terreno
las ideas de "lucha por la vida entre las
especies" y de "selección (eliminación) del
débil", intentó justificar las guerras, las
ocupaciones (de territorio extranjero) y las
masacres.
Nietzsche, la más grande fuente
de inspiración para el fascismo, hizo suya
la teoría de la evolución y la interpretó
a su manera, lo que dio lugar a la formulación
del "superhombre" como el estadio más alto
de la evolución. Definió a la guerra como
la fuerza motora del desarrollo a partir de
la idea de lucha por la vida en el proceso
evolutivo. Estas concepciones iban a ser el
punto de partida para todos los fascistas
que siguieron a Nietzsche. Esta interpretación
fascista del darwinismo social que tuvo un
gran impacto en el desarrollo del nazismo
y racismo germano, dio los primeros pasos
importantes con la apropiación de las tesis
de Darwin por parte de Nietzsche, quien consideraba
a la mayor parte de las personas como despreciables
con "alma de esclavo" y pensaba que solamente
unos pocos constituían una "raza superior".
También creía que para que emanaran esas cualidades
superiores era necesario un estado de lucha
y guerra permanentes. Y al incluir a esas
guerras en el criterio de "lucha por la vida",
colocó el concepto de "purificación racial"
y la idea de "limpieza" (exterminio) de las
razas inferiores, sobre un fundamento "científico".
Después de percibir Nietzsche
que la guerra no era esencialmente algo inicuo
sino un bien que provee al desarrollo de las
razas y los pueblos, esto se convirtió en
una creencia básica en todo tipo de racismo
y nacionalismo. A. Senel escribe lo siguiente
sobre este punto en su libro "Irk ve Irkçilik
Düsüncesi" (La Raza y el Concepto de
Racismo):
"Los darwinistas
sociales dieron prioridad a la 'lucha por
la vida y la selección' en las relaciones
entre la gente y las sociedades. Al igual
que Nietzsche, sublimaron la guerra, a la
que consideraron como la expresión de la lucha
por la vida en las relaciones internacionales.
Vieron a la guerra como una manera de crear
razas y pueblos superiores".(202)
Gracias al darwinismo fue posible
reemplazar el punto de vista cristiano proveniente
de los ancestros, el cual veía a los demás
como hermanos y aceptaba la guerra solamente
cuando no había ninguna otra opción para impedir
la perversidad. Esa visión fue reemplazada
por la del fascismo, que percibe la guerra
como un valor propio. En realidad, cuando
observamos a los teóricos de la ideología
fascista, se puede ver que todos habían adscripto
al darwinismo.
|
| Hitler
basó sus teorías sobre la superioridad
de la raza aria sobre la evolución. Incluso
su libro "Mi Lucha" se hallaba inspirado
sobre la noción darwinística de lucha
por la supervivencia. Este racismo armado
de evolución propio de la ideología nazi
puso criterios biológicos en primer plano
a la hora de valorar a las personas. Las
medidas del cráneo y de la nariz (arriba)
llevadas a cabo para saber si alguien
pertenecía o no a la raza aria era una
práctica común en la Alemania nazi. |
Entre ellos está el historiador
alemán Heinrich von Treitschke, uno de los
más importantes teóricos de la ideología nazi.
Al decir Trietschke que "los pueblos podían
prosperar solamente cuando se enfrentaban
como crueles rivales, de manera parecida a
como presenta Darwin la lucha por la vida",
presentaba los elementos que hacían falta
para un estado de guerra permanente. Junto
con la sublimación de la guerra, tomó todos
los cuidados del caso para establecer una
jerarquía entre las razas. Explicó el esquema
evolutivo de la siguiente manera: "Los pueblos
amarillos están privados de las facultades
artísticas y de la comprensión de la libertad
política. Las razas negras están destinadas
a servir a los blancos y a estar sometidas
a la voluntad de estos para siempre… (porque)
no puede existir ninguna cultura sin sus sirvientes".
(203)
Esta
infraestructura ideológica suministró una
gran inspiración a Hitler. De todas las doctrinas
más importantes que apoyaban las teorías de
Hitler sobre "la superioridad de la raza aria",
siempre fue la de Darwin la que ocupó la cumbre.
El jefe nazi creía que "la superioridad de
la raza aria" estaba estipulada por la "naturaleza".
En su conocido libro "Mi Lucha" escribió Hitler:
"El más noble de todos los linajes fue la
raza nórdica… La historia culminará en un
nuevo imperio milenario de un esplendor sin
par, basada en una nueva jerarquía racial
ordenada por la propia naturaleza". (204)
Además, de acuerdo con una interpretación,
se inspiró en la idea darwiniana de "lucha
por la vida" al elegir el título de su libro
("Mi Lucha"), idea que a la vez le fue impuesta
por Haeckel. (205)
La evolución fue uno de los elementos
más importantes en la lucha de Hitler contra
la cristiandad. Expresa Daniel Gasman en su
libro "The Scientific Origins of National
Socialism" (Los Orígenes Científicos
del Nacional-Socialismo):
"Hitler enfatizó
y particularizó la idea de evolución biológica
como el arma más poderosa contra la religión
tradicional y condenó repetidamente el Cristianismo
por su oposición a enseñar la teoría de la
evolución… Para Hitler, la evolución era la
marca de pureza de la ciencia y cultura modernas
y la defendió tan tenazmente como Haeckel".
(206)
Al decir Hitler
"…saquemos a los germanos nórdicos y no queda
nada más que el brinco de los monos…", se
apoyaba en las ideas darwinistas que concluyeron
que el ser humano había evolucionado a partir
de los monos y que algunos aún permanecen
en el estado de "monos". (207)
 |
| "Die
Beestmensch", o sea, "El Mejor Hombre".
Esta definición mostrada en el cartel
propagandístico nazi usado durante los
años de guerra refleja la visión que tenía
la ideología nazi de las razas no-arias.
La base "científica" para definir una
raza humana como la del "mejor hombre"
la proporcionaba el darwinismo. |
Con la excepción
de Hitler, desde Heinrich Himmler a Joseph
Mengele se valieron, de manera verbal, del
principio "el fuerte sobrevivió el débi l
murió". El concepto de "eugenesia" se desarrolló
y promulgó a partir del principio de selección
natural indicado, lo cual significaba que
había que eliminar a los débiles y defectuosos
en la raza. Con este propósito los nazis establecieron
las "granjas de reproducción" con jóvenes
saludables de ambos sexos que poseyesen todas
las características de la raza aria. Por otra
parte, mediante una ley aprobada en 1933,
castraron a 350 mil pacientes (con problemas)
mentales, a 30 mil gitanos y a cientos de
niños negros. Un oficial nazi dijo que el
nacional-socialismo no difería en nada de
la biología aplicada.(208)
También
Benito Mussolini se valió del concepto darwiniano
como referente de la Italia imperialista que
estaba intentando establecer. Como experiencia
particular, intentó ajustar al principio de
jerarquía entre las razas la ocupación de
Etiopía. De acuerdo con Mussolini los etíopes
eran un pueblo inferior al ser de raza negra
y estarían orgullosos de ser gobernados por
una raza superior como la de los italianos.
En sus pronunciamientos públicos usó repetidamente
las consignas darwinianas. Según él, la renuencia
de los ingleses para entrar en guerra no exhibía
más que la decadencia evolutiva del Imperio
Británico. (209)
Con el fin de la segunda guerra
mundial también desaparecieron de la historia
los representantes del ala derecha del darwinismo
social.
Si alguien piensa que la existencia
de varias razas o naciones llama a una "lucha
por la vida" o a una "lucha por la hegemonía"
entre ellas, deberá ser darwinista. Puede
no designarse así (ni querer serlo), pero
en último análisis lo es porque el darwinismo
es el único fundamento "científico" del concepto
de "lucha por la vida". Sin embargo, la religión
Providencial no contempla la
existencia de las razas o naciones como una
razón para la competición o lucha sino como
una variedad cultural. Dice Allah en el Corán:
"·Hombres! Os hemos creado
de un varón y de una hembra y hemos hecho
de vosotros pueblos y tribus, para que os
conozcáis unos a otros. Para Dios, el más
noble de entrevosotros es el que más Le teme.
Dios es omnisciente, está bien informado"
(49:13).
Quienes consideraron la
existencia de pueblos, razas o nacionalidades
distintas una causa para la lucha o rivalidad
entre ellos y no una razón "para conocerse
unos a otros", como expresa el Corán, posiblemente
también sean los más devotos del darwinismo.
En la práctica, pueden no usar una "terminología
religiosa" rigurosa y afirmar solamente que
sus razas o naciones son "elegidas", "preferidas",
etc., por Dios. Sin embargo, esto tampoco
los puede descargar de ser darwinistas. Solamente
estarían cubriendo el pensamiento darwinista
con un disfraz religioso (al igual que algunos
padres Protestantes Norteamericanos del siglo
XIX que han sostenido el racismo anglosajón
mediante el darwinismo social, "embelleciéndolo"
con una terminología religiosa).(210)
El resultado práctico de esta realidad es
el siguiente: para que exista el nacionalismo
(racista) también debe existir el darwinismo.
Debido a esta correlación, los regímenes o
tendencias de ese tipo en todo el mundo apoyan
el darwinismo. Aunque las "bases" nacionalistas
sean inconscientes de esto, las fuerzas dirigentes
sí se apoyan en el darwinismo, porque si tuvieran
como concepción que las naciones existen "para
conocerse unos a otros" en vez de existir
para la rivalidad o para imponerse hegemónicamente
una sobre otra, en el largo plazo sus ideologías
quedarían sin fundamentos.

El dictador italiano Benito Mussolini
fue una de las celebridades inspiradas
por la teoría de la evolución. Mussolini
pretendió que Italia, como heredera del
Imperio Romano, representaba la cultura
"más avanzada" y, por lo tanto, que era
un favor para los países "primitivos"
el hecho de ser ocupados por Italia. Especialmente,
la ocupación de Etiopía se basó ampliamente
en esta opinión. Arriba puede verse un
cartel propagandístico italiano de aquel
período: Mussolini saludado por nativos
etíopes. |
EL MARXISMO
Y "EL FUNDAMENTO DE LA LUCHA DE CLASES CON
REFERENCIA A LAS CIENCIAS NATURALES"
Fue la ideología marxista la
que se basó de la manera más abierta y evidente
en la teoría de la evolución, superando al
imperialismo, al racismo y al fascismo en
ello
La familia
de Carlos Marx era en su origen judía pero
aceptó el protestantismo durante la infancia
del hijo y lo educó como cristiano. Sin embargo,
las ideas del joven Marx cambiaron rápidamente
en las escuelas alemanas, donde prevalecía
el ateísmo. Al poco tiempo abandonó sus creencias
religiosas y además se convirtió en un ardiente
adversario de la religión. En su juventud
tenía por costumbre decir "mi propósito es
destronar a Dios". También tenía un acompañante
al que veía como algo simbólico para dicho
propósito: era un poema de ese período juvenil,
en adoración a "Oulanem", un nombre de Satanás
usado en las ceremonias. (211)
Marx aplicó la dialéctica desarrollada
por Hegel --quien ejercía una profunda supremacía
sobre el pensamiento alemán de esa época--
al materialismo y fundó el materialismo dialéctico
o socialismo científico. La economía determinaba
lo demás. Dentro de esta ideología se definía
a la religión como un cuento inventado en
función de los intereses económicos. En esta
vena, la religión fue desarrollada por las
clases dominantes para poder pacificar a las
clases que sojuzgaban, y por eso era "el opio
del pueblo".
 |
| La teoría
de Darwin ayudó inmensamente a Karl Marx,
el cual se esforzó en darle a todo el
universo una explicación antirreligiosa.
Fue a tal extremo que Marx quiso dedicarle
a Darwin su libro más importante, Das
Capital. Según Engels, el mayor camarada
de Marx, el Origin of Species era una
obra casi tan importante como Das Capital.
La importancia conferida a la evolución
por los dos fundadores del comunismo provocó
que todas las corrientes de izquierdas
aceptasen y defendiesen dicha teoría como
si fuese una realidad absoluta. |
Marx pensaba también que las
sociedades históricas se sucedían una a otra
dentro de un proceso de desarrollo. La sociedad
esclavista se había transformado para dar
lugar a la sociedad feudal, y ésta a su vez
para dar lugar a la clase capitalista. Por
último se instituiría una sociedad socialista
por medio de una revolución y este sería el
estado de evolución más elevado a obtenerse.
En resumen, los puntos de vista de Marx eran
evolucionistas incluso antes que Darwin publicase
"Origin of Species".
Sin embargo Marx y Engels tenían
dificultades para explicar cómo pasó a existir
todo lo viviente por "generación espontánea".
Porque a menos que hubiese una teoría que
explicara la existencia de lo viviente sobre
la base de "no haber sido creado", sería imposible
afirmar que la religión fuese un opio manufacturado
y el fundamento de la historia en cuestión.
La
explicación que Marx buscaba provino de Darwin.
Marx comprendió el significado de "Origin
of Species" cuando tomó el libro en sus
manos por primera vez. En la carta que escribe
a Engels el 19/12/1860, con motivo del libro
de Darwin, decía: "este es el libro que contiene
el fundamento histórico natural de nuestros
puntos de vista". (212)
En la carta que escribe a Lasalle el 16/1/1861,
decía: "El libro de Darwin es un gran libro.
Suministra el fundamento para la lucha de
clases con referencia a las ciencias naturales".
(213) Marx exhibió su
simpatía a Darwin dedicándole su gran obra,
"Das Capital". En la edición alemana
del libro escribió: "A Charles Darwin, de
un verdadero devoto suyo, Karl Marx".
Engels, el gran camarada de Marx,
manifestó su admiración por Darwin así:
"La naturaleza
no opera metafísicamente sino dialécticamente.
El nombre de Darwin debería ser recordado
en primer lugar en relación a esto".(214)
Engels admiraba a Darwin al punto
de igualarlo con Marx, y dijo:
"Así como
Darwin descubrió la ley de la evolución en
la naturaleza orgánica, Marx descubrió la
ley de la evolución de la humanidad". (215)
La teoría de la evolución, tan
exaltada por los dos fundadores del comunismo,
fue aceptada ferviente y naturalmente por
sus seguidores. Todos los regímenes o movimientos
comunistas de cualquier lugar del mundo apoyaron
al darwinismo o al neodarwinismo hasta el
fin y lo asumieron como una de las piedras
angulares de su propia estructura intelectual.
Indudablemente, uno de los mas
famosos y el más sangriento de los camaradas
fue José Stalin. Éste fue alumno de una escuela
cristiana durante su infancia bajo el reinado
del zar. En sus años de escolar fue un buen
cristiano. No obstante, un día leyó un libro
y su vida cambió totalmente. El libro era
"Origin of Species". Después de adoptar el
ateísmo se enroló enseguida en el comunismo.
Durante su mandato, período en el que perdieron
la vida 60 millones de personas, prestó una
atención especial a la propaganda de la evolución.
En su autobiografía está escrito:
 |
| Uno de los más famosos
y, definitivamente, el más sangriento
de los camaradas, Joseph Stalin, fue a
una escuela cristiana durante su niñez
en la Rusia zarista. Fue un fervoroso
cristiano durante sus años escolares.
Pero un día, leyó un libro y toda su vida
cambió. El libro era el Origen de las
Especies. |
"Hacíamos tres cosas para
sacar del error las mentes de nuestros seminaristas
respecto al mito de que la tierra fue creada
en seis días: los instruíamos sobre la edad
de la tierra, el origen geológico y las enseñanzas
de Darwin".(216)
Aunque la Socialdemocracia resultaba una
versión superficial del marxismo, apuntando
a establecer el orden socialista por medios
democráticos, también se basaba en el darwinismo.
La distinción entre los comunistas y los socialdemócratas
depende de las distintas interpretaciones
de la dialéctica de la teoría de la evolución
en términos teóricos. En los años de separación
los comunistas afirmaban que la tesis y la
antítesis darían lugar a la síntesis por medio
de la lucha, en tanto que los socialdemócratas
afirmaban que la síntesis se podía alcanzar
por el consenso entre la tesis y la antítesis.
Las interpretaciones evolucionistas de ambas
partes eran totalmente distintas. Los comunistas
se referían al concepto de "mutación" en la
evolución y lo hacían corresponder con la
"revolución". Los socialdemócratas por otra
parte, defendían que el proceso evolutivo
se desarrollaría por etapas sin ese tipo de
"saltos", y por lo tanto el socialismo se
alcanzaría por fases sin necesidad de revoluciones.
En consecuencia, al considerar todo esto,
es posible extraer la siguiente conclusión:
la teoría de la evolución juega un papel permanente
en la fundamentación filosófica de todos los
tipos de movimientos socialistas. Por lo tanto,
todo movimiento o régimen izquierdista está
confinado a aceptar la evolución y a hacer
que la sociedad la acepte también, con el
objeto de proveerse del sostén y justificación
intelectual (necesarios).
Si bien los izquierdistas y los derechistas
afirman ser antagonistas, negocian sus diferencias
en base a este punto en común porque la teoría
de la evolución suministra un poderoso fundamento
al racismo y al fascismo como así también
al socialismo. Aunque estas ideologías pueden
chocar entre sí por algunas cuestiones, logran
un cierto consenso mutuo cuando echan mano
a la teoría de la evolución. Ello es así porque
todas esas ideologías son subproductos del
Nuevo Orden Secular, cuyo fundamento biológico
lo provee la teoría de la evolución.
Además, los subproductos del Nuevo Orden
Secular no quedan limitados a la derecha y
a la izquierda sino que abarcan también el
"centro".
EL CAPITALISMO,
EL GLOBALISMO (O MUNDIALISMO) Y "EL MERCADO
DONDE SOLO GANAN LOS MAS FUERTES"
Las dos ideologías que mencionamos hasta
ahora, es decir, el fascismo y el marxismo,
realmente resultaban subproductos del Nuevo
Orden Secular. No obstante, el principal curso
del Nuevo Orden Secular se ha encaminado siempre
a través del liberalismo económico y político.
El fascismo y el marxismo nacieron y se desarrollaron
como producto de una reacción a ese curso
principal, y ya han cumplido su misión. Aunque
continúen existiendo en el Nuevo Orden Secular
y estén "injertados" en el mismo, la soberanía
del liberalismo económico y político o, en
otras palabras, del capitalismo y su orden
político, se ha establecido firmemente.
Esta soberanía fue presentada por Francis
Fukuyama, hace solamente unos pocos años,
como una "victoria global", e interpretada
incluso como "el fin de la historia". Hoy
día se considera la tesis de Fukuyama como
algo traído de los cabellos, aunque es evidente
que el capitalismo se ha vuelto una identidad
común para distintas civilizaciones en el
sistema mundial, donde cada uno quiere sobresalir
frente a sus rivales, y está cercando el mundo
a una velocidad extrema en este período de
"globalización".
El componente más importante de esta "conquista"
global del capitalismo es la introducción
de la "mentalidad capitalista" más que sus
corporaciones, los nuevos objetivos que se
fija, las hamburgueserías o las computadoras.
Y el constituyente más importante de la mentalidad
capitalista, a su vez, es el individualismo.
La prevista victoria global del capitalismo
requería en primer lugar que las personas
no se consideren parte de la comunidad o de
la sociedad sino individuos aislados que se
valen por sí mismos y se ganan sus propios
medios de vida.
Y el capitalismo necesita del darwinismo
para justificar y mantener el individualismo.
John
D. Rockefeller fue el mayor capitalista
que jamás hubiese habido en América.
A la vez, era uno de los partidarios
más entusiastas de la teoría de la evolución.
Siguiéndole a él, muchos capitalistas
se dedicaron a apoyar la teoría de la
evolución. La mayor parte de las investigaciones
"científicas" llevadas a cabo con el
propósito de probar la evolución fueron
financiadas por estos grandes capitalistas.
Ello es así ya que estos capitalistas
eran bien conscientes de que el sistema
mundial capitalista gobernado por ellos
mismos sólo podía encontrar una justificación
"científica" gracias a la evolución.
La despiadada noción de competencia
que constituía el fundamento del capitalismo
quedaba reforzada por la teoría de "la
"supervivencia del más fuerte".
|
Malachi
Martin, uno de los historiadores de la Universidad
del Vaticano, divide en dos sectores a la
élite que se ha consagrado a la victoria global
del capitalismo: los internacionalistas y
los transnacionalistas. Los internacionalistas
son los burócratas políticos cuyas actividades
se centran alrededor del desarrollo de las
relaciones comerciales entre las naciones
o bloques de naciones. Los transnacionalistas
son empresarios enérgicos que intentan expandir
la potencia de sus corporaciones a todas las
demás naciones. De acuerdo con Martin, quien
estableció más claramente la consigna de los
transnacionales fue el gobernador del Bank
of England desde 1920 a 1924, Montagu Norman.
"La hegemonía del mundo financiero", declaró
Norman, "debería reinar de manera suprema
sobre todos, en todas partes, como un mecanismo
supranacional íntegro".(217)
Este principio fue expresado de una forma
más franca y directa por Meyer Amschel Rothschild,
el fundador de la dinastía financiera de ese
apellido: "Si me dan el poder para controlar
el dinero de la nación, ya no me importa quien
redacte las leyes".(218)
Martin, mediante ejemplos, enfatiza que hay
una distinción muy leve entre los internacionalistas
y los transnacionalistas. Muchos burócratas
internacionalistas se presentan como transnacionalistas
en altos cargos jerárquicos de algunas empresas...
Quienes están en los puestos más elevados
de los mecanismos estatales de los EEUU, como
ser los jefes de la CIA, los ministros de
asuntos exteriores, los consejeros de Seguridad
Nacional, están también, antes o después de
ocupar esos cargos, en los comités ejecutivos
de las corporaciones que operan a favor de
la victoria global del capitalismo.
Martin demuestra cuál es el punto en común
de esos dos grupos que trabajan para la victoria
global del capitalismo: ambos son "darwinistas
socio-políticos". Y Martin también explica
así lo que ello significa:
"Ambos grupos globalistas
operan sobre los mismos supuestos fundamentales
respecto al sentido actual de la sociedad
humana. Ambos concuerdan en que el rasgo singular
es la interdependencia. Y ambos concuerdan
en que esta interdependencia es una función
progresiva de la marcha evolutiva. Evolutiva,
como en Darwin".(219)
En otras palabras, ambos grupos, al trabajar
por la victoria global del capitalismo, transfieren
los conceptos de desarrollo y progreso al
mundo socio-político y afirman que las corporaciones
y las naciones están en ese curso. El camino
que conduce a ese curso es la teoría del desarrollo
de Darwin, presentada para el mundo biológico,
un mundo en el que el fuerte gana y el débil
desaparece.
De acuerdo con esta forma de razonar que
constituye el fundamento del capitalismo,
cada "individuo" --sea un ser humano, una
compañía o una nación-- debería luchar solamente
por su propio desarrollo. Cada uno debería
dar lo mejor de sí y rivalizar en todo con
los demás. De esa manera sobrevive la manufactura
competente, mientras que la débil y la insuficiente
desaparece. A partir de aquí se dará lugar
al modelo de producción "más productivo",
y por lo tanto se constituirá el mundo "más
productivo". Esto se llama capitalismo si
se practica dentro de un país y capitalismo
global si se practica entre países por medio
de la eliminación de las barreras aduaneras…
John D. Rockefeller fue
el más grande capitalista norteamericano de
todos los tiempos. A la vez, fue uno de los
más entusiastas sostenedores de la teoría
de la evolución. Muchos capitalistas que lo
siguieron también apoyaron la teoría de la
evolución. La mayoría de las investigaciones
"científicas" llevadas a cabo con el propósito
de demostrar la teoría de la evolución, fueron
financiadas por esos grandes capitalistas,
pues sabían que el sistema capitalista mundial
gobernado por ellos podía encontrar una justificación
"científica" solamente gracias a esa teoría.
Las ideas inhumanas de rivalidad, que constituyen
el fundamento del capitalismo, fueron reforzadas
por la teoría de "la supervivencia del más
apto". Por supuesto, la mentalidad capitalista
que toma el concepto de "lucha por la vida"
que Darwin asevera existe en la naturaleza,
no siente ninguna responsabilidad ética por
la "desaparición del débil". Incluso es una
mentalidad que rechaza todo tipo de asistencia
y justicia comunitaria, como sería ayudar
al impotente y proteger al pobre. De acuerdo
a Tille, el más conocido entre los que expresaron
el pensamiento capitalista-darwinista, ayudar
a las "clases derrotadas" e impedir la pobreza,
es un gran error en tanto significa detener
la ley de selección natural, la cual provee
lo necesario para la evolución.(220)
De acuerdo con el profesor
norteamericano E. A. Ross, conocido teórico
del darwinismo social, "el culto cristiano
de la caridad como un medio de gracia, ha
dado lugar a una protección a cuyo amparo
los idiotas y cretinos se han arrastrado y
procreado. El estado reúne a los sordomudos
bajo su brazo protector y una raza de sordomudos
está en proceso de movimiento". De acuerdo
a Ross, que se opone a todas las acciones
caritativas porque evitan el desarrollo evolutivo
natural, "el camino más corto para hacer de
este mundo el cielo es permitir a los propensos
(a ese tipo de defecto) que apresuren la marcha
que les proteja del infierno".(221)
Lo más dramático es que
estas ideas no son una interpretación equivocada
del darwinismo sino que es el darwinismo hecho
y derecho. Como lo expresa Benjamín Franklin
en el libro "What Darwin Really Said"
(Qué Dijo Darwin Realmente), "el alegato legaliza
que el débil sea eliminado por el fuerte en
la sociedad humana".(222)
Todo esto demuestra que el darwinismo establece
los fundamentos filosóficos de todos los sistemas
económicos capitalistas y todos los regímenes
políticos moldeados por los mismos. La ética
capitalista que mantiene las desigualdades
entre las personas e incluso se ocupa de ampliarlas
para beneficio de los poderosos, estructura
su fundamento biológico sobre el darwinismo.
Quienes quieren usar la fortuna que obtienen
para satisfacer la codicia, ignorar al pobre
y justificar todo lo que hacen, sostienen
el darwinismo de manera práctica.
Es
digno de tener en cuenta que las dinastías
capitalistas como las de Rockefeller y Carnegie
fueron las que dieron el mayor apoyo de palabra
y de hecho al darwinismo en los EEUU. Las
fundaciones establecidas por estas dos dinastías,
la Fundación Rockefeller y el Instituto Carnegie,
han entregado grandes sumas de dinero para
la investigación sobre la evolución. Michael
A. Cremo y Richard L. Thompson relatan en
"The Hidden History of Human Race"
(La Historia Oculta de la Raza Humana) que
el Instituto Carnegie se empeña en hacer triunfar
la visión cosmológica científica que reivindica,
con el objeto de reemplazar las antiguas cosmologías
religiosas.(223) La
Fundación Rockefeller también auxilia a la
cosmología materialista y sirve a la misión
de desarrollar las civilizaciones modernas
que intentan recluir los conceptos de Dios
y el alma dentro del mundo de la mitología.
(224)
No hay ninguna dificultad para comprender
la razón de ello: dado que el capitalismo
se basa en una filosofía que estima sólo la
materia y asume que el ser humano es "el creador
de su propio destino", no puede mantenerse
en una sociedad que acepta las normas morales
de las religiones Providenciales. El modo
más "científico" de combatir a las normas
morales religiosas es apoyar la teoría de
la evolución. En nuestra época, en la que
el capitalismo ha adquirido una soberanía
global, la teoría de la evolución es una parte
importante de la "ideología oficial global"
debido a esa razón. Conseguir la admisión
global de esto requiere mentiras globales
que sean capaces de mantener la credibilidad.
PROGRESO Y PROGRESISMO
Cuando observamos atentamente las expresiones
de quienes quieren excluir o sacar la religión
de la vida social, podemos leer entre líneas
un pensamiento básico expresado por medio
de distintas sentencias.
Esas expresiones áridas que se inician con
frases hechas como "Hemos llegado al 2000,
estamos en la época de la computadora y la
Internet, los hombres han llegado a la luna…"
y que continúan con sugerencias como "debemos
ser modernos, armonizar con la época, no quedar
rezagados en el tiempo…", conducen siempre
a la misma conclusión. Dado que vivimos en
una época "muy avanzada", no deberíamos prestar
mucha atención a "las normas y principios
predeterminados hace cientos de años", o bien,
por lo menos, deberíamos revisarlas de acuerdo
con los parámetros de la época "avanzada"
en que vivimos.
En resumen, este pensamiento común se apoya
en el supuesto de que las fuentes religiosas
(es decir, la inspiración divina) son anticuadas
y no pueden explicar la época "avanzada" en
la que estamos.
En lo esencial, en esta idea yace la suposición
de que la gente que vive ahora es intelectualmente
más desarrollada y moderna que la que vivió
hace cientos o miles de años. Este concepto
conduce a la conclusión de que las sociedades
que recibieron el mensaje de los libros venerados
--el Antiguo Testamento, el Nuevo Testamento
y el Corán-- y sobre los que se basaron las
religiones Providenciales, son intelectualmente
retrógradas, es decir, menos talentosas que
las del hombre moderno, lo cual implica dos
argumentos, uno más moderado que el otro.
El primero y más radical pertenece a quienes
repudiaron sinceramente los libros sagrados
por ser revelaciones divinas. Dicen que los
mismos fueron escritos directamente por los
profetas, con lo que niegan las raíces divinas
y que hayan sido revelados. En este caso les
resultan muy provechosos los conceptos de
"época avanzada - época atrasada", por medio
de los cuales pueden reivindicar que los profetas
eran "retrógrados", al igual que la sociedad
"oscurantista" en que vivían, comparados con
el hombre moderno. Por lo tanto afirman que
esos libros no pueden estar dirigidos, de
ninguna manera, a la "sociedad avanzada" de
la época moderna, dado que son producto de
la época en que aparecieron.
El segundo argumento, posiblemente más moderado,
aunque más contradictorio y no expresado francamente,
es el de aquellos que confiesan sus vacilaciones
acerca de la autenticidad de los libros santos.
Aceptan que el Corán, el Antiguo y el Nuevo
Testamento son revelaciones divinas, pero
dicen que se dirigen solamente a las personas
que vivían cuando fueron revelados, ya que
también creen en el concepto de "progresión"
descrito antes. De aquí que asumen que las
sociedades modernas son mentalmente más adelantadas
que las antiguas debido a que "superaron y
dejaron atrás" los contenidos de los libros
divinos.
Como resultado de todo esto tomó cuerpo una
terminología convencional. Quienes desean
obrar plenamente de acuerdo con los libros
santos, son definidos como "conservadores".
Quienes rechazan esos libros o los consideran
como "fuera de moda", son llamados "progresistas".
Para los que aplican esta terminología, ser
"conservador" es el peor de los defectos y
ser "progresista" es la mayor de las virtudes.
Toda la "literatura progresista" se apoya
en la falacia de "evolución de la mente humana",
la cual fue presentada por Darwin y luego
trataron de mejorarla numerosos evolucionistas,
aunque siempre fracasaron en el intento.
El principal prejuicio de esta falacia es
que la mente humana resulta ser un producto
de las herramientas que manipula. De la misma
manera que la mente humana crea la herramienta,
·también la herramienta crea la mente humana!.
De acuerdo a esto, la primer herramienta que
usó el "hombre primitivo" era de piedra (por
ejemplo, una piedra con un borde afilado).
Las dificultades que encontró al usarla le
obligaron a valerse de la inteligencia, la
cual en consecuencia se perfeccionó. Se acepta
entonces que cada vez que se usa una herramienta
ese acto perfecciona la mente humana.
Quienes hoy día hablan de "progresismo" y
pronuncian expresiones estereotipadas como
"porqué deberíamos estar confinados a normas
de hace catorce siglos en la era de la computadora",
en realidad se apoyan en el aserto de "la
evolución de la mente humana a través de las
herramientas". Al hablar de "era de la computadora"
en realidad quieren decir que el instrumento
sofisticado de la computadora y las etapas
que condujeron a ella, han perfeccionado la
mente humana. De aquí que al hombre moderno
que usa la computadora u otros ingenios sofisticados
se lo considera más inteligente que el hombre
de tiempos pasados --por lo tanto más inteligente
que los profetas y sus seguidores-- que no
usaban esos aparatos.
Debido al papel rector del "progresismo",
los evolucionistas, a partir de Darwin, se
esforzaron por probar como cierta la teoría
de "la evolución mental a través de las herramientas".
Como se advirtió antes, siempre finalizaron
en el fracaso. El principal método que emplearon
para demostrar lo que denominaban "evolución
mental" fue la correlación de la inteligencia
de la persona con el volumen del cráneo. Como
el volumen del cráneo de los monos era mucho
más pequeño que el de los humanos, se podía
afirmar que las herramientas usadas por los
seres humanos forzaron a éstos a perfeccionar
la capacidad mental, motivo por el cual aumentaron
los volúmenes de sus cráneos. Esto es lo que
los llevó a hacer diagramas de cráneos que
van de los monos comunes a los humanos comunes,
intentando llenar el gran hueco que separa
a ambos con diversas falsificaciones y distorsiones.
Ya examinamos en profundidad la historia de
esto en la Primera Parte del libro.
Uno de los defensores más radicales de la
evolución de la mente a través del uso de
las herramientas fue el antropólogo evolucionista
francés Paul Broca. Al sostener la creencia
de que "las tribus primitivas tenían volúmenes
cerebrales más pequeño debido a su retraso
intelectual", dijo que las civilizaciones
europeas alcanzaron mayor volumen cerebral
gracias a la "civilización avanzada" a que
dieron lugar. Fijó el punto de inflexión de
esta "civilización europea avanzada" en el
siglo XII. Empezó a excavar los cementerios
de París para descubrir "cuánto habían aumentado
los volúmenes cerebrales europeos" entre los
siglos XII y XIX. Asumió que el promedio de
los cráneos de los cadáveres enterrados en
el siglo XII sería significativamente menor
que el de los enterrados en el siglo XIX.
Sin embargo, a pesar de todos sus esfuerzos,
sus averiguaciones finalizaron en un completo
fracaso. El promedio de 1426 cc del siglo
XII decreció a 1409 cc en el siglo XVIII y
aumentó a 1462 cc en el siglo XIX. No obstante,
un simple cálculo mostraba que las variaciones
de los promedios eran un resultado natural
de diferencias estadísticas.
En resumen, nunca se demostró que fuese cierta la
teoría de que las herramientas usadas desarrollaran la mente
humana y por lo tanto las civilizaciones que avanzaron técnicamente
también hayan avanzado intelectualmente.